viernes, 15 de julio de 2011

Harry Potter and The Deathly Hallows 2

No recuerdo haber llorado tanto nunca en mi vida. Paula me cogía la mano desde el principio, y yo empecé a llorar a la media hora, hasta los 5 minutos antes del final. Luego David también me cogió. No podía ni enjugarme las lágrimas. El rotulador permanente se borró con mis "lágrimas de fénix", según la Gordah.
Snape, Fred, Tonks, Lupin...
Lo peor fue Snape, y luego los recuerdos en el pensadero.
Lloré como una niña pequeña con las muertes.
Aplaudí como una loca cuando caían mortífagos, con la notable muerte de Bellatrix a cuanta de Molly Weasley. "A mi hija no, arpía".
Probablemente la película más emotiva que voy a ver en mi vida.
Sinceramente, sigo conmocionada.
Y lo que me queda.

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